domingo, 15 de abril de 2012

Porma... al final Esla


Teníamos Marne para ayer sábado y confiábamos en las experiencias anteriores de nuestro compañero en las que los resultados generalmente habían sido buenos. Pese a lo que se suele comentar de este coto, nosotros no íbamos "a por pescado" aunque dudo que nadie ayer consiguiera llevar gran cosa...

A las 08:30 estábamos en el río. El día empezaba frío: sol, nubes y algo de viento, por lo que la mejor opción era probar con las Vibrax. La verdad que andamos el río pero bien, tentando todas las zonas susceptibles pero la única oportunidad que tuvimos fue al poco de comenzar cuando una atacó mi cucharilla pero se escapó en la revolcada. 

Como dato, vimos un lucio de gran tamaño cerca de la orilla, varios peces muertos, entre ellos una trucha de unos 14 cm. y un visón americano que no falla en los ríos de León...



Almorzamos y seguimos otro poco pescando, eran ya casi las 14:00 y el día se nublaba, el viento era más fuerte y frío y, sinceramente, nos hartamos del coto ya que conversando con otros pescadores las expectativas no hacían si no que empeorar. Alrededor de esa hora empezó a emerger una enorme cantidad de tricópteros pero las únicas que los aprovecharon fueron las golondrinas y aviones que se estaban dando un festín en la Tabla del Turista así que la mejor opción: irnos a comer y pensar en algún sitio cerca para pescar por la tarde; la decisión unánime, el libre sin muerte del Esla.


El tricóptero que apareció
Plecóptero

Eran las 16:30 cuando comenzamos a pescar. En el Esla aparecía el mismo tricóptero y el mismo viento que en Marne (solo que con algo más sol aunque seguía haciendo frío) por lo que cada uno pusimos el trico más parecido, ese concretamente no lo teníamos... 



Aquí ya se veía algo más de actividad (por que había...) viéndose cebas pero pocas, al tricóptero omnipresente. Mi compañero y yo estuvimos tentando a la misma que se nos cebó delante y curiosamente nos subió y rechazó a los dos con distintos tricos... El otro compañero prefirió pescar a ninfa y consiguió sacar una pequeña peleona en la zona de corriente.

Tras probar los tres con multitud de moscas (tricos, rhodanis, pardones, incluso Royal Coachman...) y pescando al agua ya que las cebas eran escasas, me decidí ya casi al final de la jornada con nuestra Nigrobaetis niger. La casualidad fue que casi de retirada se nos cebó una trucha justo delante: tiré la niger... comió y ¡clavada! Al igual que la de mi compañero de pequeño tamaño.




Así que nada, un día largo donde lo mejor, como siempre, fue la compañía de los dos locos y lo peor... el frío, el viento por lo molesto y el coto de Marne, al cual ya le hemos puesto la cruz.

2 comentarios:

  1. Que pasa tio!! Marne siempre ha sido un coto de repoblacion, y como ahora no repueblan, pues a comerse los mocos, ni mas ni menos.Antes quedaban truchas de un año para otro y se hacian grandes y listas, se sacaban muchas de kilo para arriba, ahora nada de nada. Un saludo y demasiado bien para el dia de perros ke hizo!!

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  2. Pues en Marne no había por que no echan, así de claro. Luego en el libre del Esla si se las veía pero eran muuuy difiles... Saludos!!

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