lunes, 20 de junio de 2016

Río grande, truchas pequeñas


Primera visita del año al río Esla tras haber estado bastante olvidado en esta lluviosa primavera. Ahora con los caudales algo más asentados es posible pescarlo de forma más o menos segura, según que zona.

Llegamos a las 9:00 con bastante frío en el ambiente pero ese frío no era nada comparado con la temperatura del agua, parecía que bajaba directamente de un glaciar. El poco agua que se te pueda meter en el vade, como es mi caso, es suficiente como para no sentir los dedos de los pies durante un buen rato.

Asumiendo el tema del agua criogenizadora, comenzamos a pescar las buenas tiradas de ninfa que ofrece el río. Costó mucho conseguir la primera trucha tras un par de toques, a partir de ahí Sergio consiguió varias capturas antes comer con un perdigón de tono amarillo mientras yo apenas conseguía revolcar cuatro truchas, todas ellas de tamaños contenidos.

Trucha capturada con la ninfa faisán-claret

Volviendo al coche observé una buena trucha de unos 40 cm debajo de unos troncos caídos en la orilla, lancé los perdigones pero apenas le prestaba atención por lo que decidí poner una ninfa lo más realista que tenía. Lance de nuevo y vi como la trucha se desplazó para tomarla pero fallé en la clavada, yo creo que le saqué la ninfa de boca ya que noté contacto. Una pena ya que no daría más oportunidades al desaparecer de su cazadero.

Cangrejo señal (Pascifastacus leniusculus), las orillas estaban llenas de individuos muertos.
Por la tarde nos fuimos a otra zona ya que mientra comíamos llegaron muchos pescadores pero igualmente, nos encontramos a mucha gente por la orillas, entre ellos, a unos buenos amigos de Valladolid con los que estuvimos un rato comentando la jugada.


Con más calor en el ambiente se hacía más fácil estar en el río, además las truchas pequeñas se pusieron en modo hiperactivo lo que nos hizo pasar un rato bastante entretenido. Entretenido pero faltaban truchas que dieran más juego, era imposible sacar una trucha de más de 18 cm ya fuera en parados, raseras, pozos, corrientes medias...



A media tarde y ya volviendo al coche para irnos, Sergio clavó lo que parecía ser una trucha maja de unos 24-26 cm pero resultó ser una boga bastante buena. 

Boga del Duero (Pseudochondrostoma duriense)
Resumiendo el día fue bastante entretenido, se echan en falta truchas de mejor porte que o bien no las hay (por diversas teorías que le ponen a uno de mala hostia) o bien, no sabemos buscarlas. Quizá un poco de las dos.

6 comentarios:

  1. No os desaniméis, con este tiempo raro quizás las gordas estaban escondidas. Felicidades por las capturas, lástima esa del tronco. Quizás en otras visitas deis con las gordas. Yo me animo pensando que si salieran todas las truchas del agua y las vieras la mayoría de las veces te sorprenderías. Saludos.

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    1. Quizá sea eso y no tenía el día las grandes, la gente con la que hablamos estaban en el mismo plan con técnicas diferentes (ahogada y cucharilla), la próxima de dará mejor con las grandes,

      saludos!

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  2. Tienen días que solo salen peques, yo me decanto a creer que si las hay y muy buenas pero???

    Buena jornada, sacasteís truchas y parrafada pues cojonudo chicos.

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    1. Es que las tiene que haber, pero bueno habrá que insistir otro día,

      gracias Miguel, un saludo!

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  3. Pienso que el agua heladora no facilita la pesca y que las grandes tienen mucha comida en los pozones, pero bueno, el caso es entretenerse y ya les llegará la hora esas más recelosas.
    Saludos.

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    1. Seguramente tengas razón Lachis, siempre me ha dado la sensación de que con el agua muy fría las grandes son más perezosas pero como bien dices ya les llegará la hora jeje

      saludos!

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