viernes, 30 de septiembre de 2016

Duro Esla


Jornada rara en el Esla, el caudal está en su óptimo para pescar y ni siquiera el agua baja fría pero las truchas no se portaron como esperábamos salvo en momentos puntuales del día en los que sí dieron la cara.

Nada más comenzar a pescar saqué dos truchas seguidas en la misma postura, tomaron la ninfa a los pocos segundos de profundizar. A los pocos minutos Sergio conseguía también su primera trucha, desde luego buen augurio estos primeros compases.


Las corrientes y tablas rápidas han perdido fuerza tras el cierre el pantano y se pueden vadear casi sin ningún problema, pudiendo moverte para pescar las mejores posturas que antes estaban imposibles. 



A lo largo de la mañana se tocaron truchas, no muchas pero fue antes de comer cuando Sergio consiguió materializar gran cantidad de capturas en una buena corriente que moría en tabla, mientras, yo me desesperaba intentando engañar a alguna de las astutas truchas de las zonas paradas a pez visto. Probando con todo lo que tenía, colores, formas y tamaños, solo revolqué dos truchas medianas que no comieron ni bien. Generalmente seguían la ninfa una vez y volvían a su sitio para no volverla a hacer caso.



Sobre las 13:00 fuimos a preparar el almuerzo ya que tocaba comer caliente.


Después de comer nos pusimos a seca al ver alguna que otra cebada cuando volvíamos de camino al coche. Nada más conseguí una subida a la mosca que encima me pilló desprevenido y no la clavé, las cebas eran muy escasas y a penas repetían, muchas veces huían asustadas solo con caer el hilo en el agua. 

Mantis religiosa recién realizada su última muda para mimetizarse con el color pajizo del entorno
En cuanto a mosca muy poca se vio, hubo un ratín de eclosión en estos momentos del principio de la tarde pero en muy poca cantidad. Como en la anterior jornada las aguas transparentes nos dificultaron enormemente la cosa.


Decidimos entonces volver a pescar a ninfa el rato que nos quedaba en la zona cercana al coche donde volvimos a conseguir alguna pintona más, pero a bastante menor ritmo que por la mañana.



Al igual que nuestra última visita a este río, el día fue muy irregular, pero aun así las truchas dieron la cara. Incluso en los días que se nota que no están muy por la labor se consiguen bastantes capturas cosa que dice mucho en favor de este gran río.

4 comentarios:

  1. Con aguas tan claras a seca se complica. Sacasteis buen provecho de las corrientes a ninfa. saber adaptarse a las condiciones es lo bueno de la pesca. Esos tonos verdes de las truchas son fantásticos. Un abrazo enorme.

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    1. Gracias Jose Antonio, la verdad que a ninfa es difícil irse bolo pero es una pena que a la altura en la que estamos no quieran nada arriba,

      saludos!

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  2. Se ve que Sergio apuró antes de la comida jejeje.
    ¿Y habéis probado imitaciones de terrestres? Si es que algo se mueve por los árboles o la hierba. Digamos que la mantis me dio la idea jejeje.
    Saludos y enhorabuena por la jornada.

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    1. jeje pues no se nos ocurrió, además la última jornada, que ya la subiré, nos ha pasado casi lo mismo, había más actividad pero no conseguimos materializar arriba...

      Un saludo Josiño, gracias.

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