jueves, 31 de enero de 2013

Los riesgos en la pesca


[ACTUALIZADO]

Como cualquier actividad que se desarrolla en la naturaleza o al aire libre, la pesca deportiva no está exenta de riesgos. Muchas veces por falta de percepción de esos riesgos, o por simple confianza, nos ponemos en peligro sin ni siquiera ser conscientes de ello.

Con este post no tratamos de meter el miedo en el cuerpo si no de concienciarnos para actuar consecuentemente en función de las situaciones en las que nos podamos encontrar, que no son pocas.

Caídas, golpes y lesiones


Caminar por piedras mojadas, con musgo, entre ramas, etc... da pie (y nunca mejor dicho) a tropezones o resbalones cuya consecuencia puede ir de un simple susto hasta un esguince, torcedura o contusión que pueden dar al traste con nuestra jornada de pesca. Los tobillos, rodillas, muñecas, codos, y muchas veces el trasero, suelen ser las zonas donde van a parar generalmente estos golpes, y quien más quien menos, ha sufrido algún percance de este tipo.

Como medida preventiva a tener siempre en cuenta, basta con MIRAR BIEN POR DONDE SE PISA asegurando bien la zona de apoyo, con mayor precaución en zonas pedregosas y evitando las carreras (difícil de cumplir en ciertas situaciones...). Además, conviene evitar andar sobre ramas, restos de podas, trozas o troncos. Es importante además tener el calzado bien ajustado, en este sentido es mucho más seguro para nuestros tobillos las botas independientes respecto los vadeadores con bota fija.

También entre las lesiones más habituales, están las contracturas o sobrecargas, principalmente en el lado del brazo lanzador y en la espalda, lo cual puede ser evitado simplemente con un buen tono físico general.

Además, es posible que se produzcan casos de epicondilitis o codo de tenista, debido principalmente a movimientos repetitivos continuos, más probable en los que realizan la actividad de forma diaria.

Sol


La radiación emitida por el sol, principalmente los rayos UVA y UVB, afectan directamente a nuestra piel y ojos pudiendo generar problemas, puntuales reversibles o a largo plazo, conocidos por todos. La incidencia del sol es mayor en primavera y en verano en las horas centrales del día. 

Para su correcta prevención es básico llevar en nuestro equipo crema de protección solar en función del tipo de piel, gafas de sol con protección UVA y gorra o sombrero. Tampoco está demás el uso de camisetas de manga larga aunque su comodidad en verano es bastante subjetiva.

Animales



Generalmente, el mayor problema que nos podemos encontrar en nuestras salidas es el ganado suelto. Al cabo del año suele ser habitual que se produzca algún accidente con el ganado, así que no debemos de subestimar a estos animales. Son animales muy rápidos y ágiles a pesar de su tamaño y lo ideal, en caso de encontrarnos en una situación así, es no hacer movimientos rápidos y alejarse mirando al animal continuamente hasta llegar a un sitio seguro. El darse la vuelta o correr es aún más peligroso, porque puede incitar al animal a embestir. Estas medidas son igual de válidas para animales salvajes como los jabalís, los cuales te pueden pillar por sorpresa en algún momento.

Nosotros tuvimos un susto en el EDS de Salamanca con una vaca y su ternero, los cuales estaban bebiendo agua en la orilla y se sobresaltaron cuando pasamos por detrás camino del coche (no los habíamos visto). La vaca en seguida se puso entre el ternero y nosotros y empezó a recular poco a poco hasta que se marchó. La verdad que te pegas un buen susto porque no sabes como va a reaccionar el animal.

Animales no tan grandes pero igual de peligrosos pueden ser la víboras, suelen estar al acecho debajo de las piedras. Nuestros momentos más vulnerables son cuando nos cambiamos o nos sentamos a comer (+info Picadura de víbora).

Las avispas, su picaduras son muy dolorosas y en el caso de ser alérgico se aumenta mucho el riesgo. Para el que lo quiera saber, en el EDS de Zamora, casi al inicio del tramo y junto a la orilla hay un árbol con una oquedad en el que hay un nido de avispas instalado, concretamente de Vespa crabro, la avispa más grande de la península ibérica. Realmente acojonan. 

En cuanto a insectos no viene mal llevar amoniaco para las picaduras tanto de avispas como de mosquitos y tábanos. También sería importante incluir un repelente de mosquitos en nuestros botiquines, ya que hay veces que se hace insoportable la pesca, como nos pasó a nosotros este año en San Millán de Juarros donde nos abrasaron.

Otros animales que pueden causar algún problema son los perros, pero generalmente con estar tranquilo y no hacerles mucho caso basta para que se den por vencidos. 

Tormentas


Situación que se puede dar con facilidad y aunque la probabilidad de que nos caiga un rayo es baja, conviene tener claros algunos aspectos.

Un relámpago puede alcanzar a una persona de forma directa o indirecta. Los alcances directos son los menos comunes y ocurren generalmente cuando el sujeto es el objeto más alto en la zona. El peligro es mayor cuando nos encontramos entre estas situaciones, las cuales se dan comúnmente en la actividad de la pesca:
  • Al estar situado sobre, cerca o dentro de un medio altamente conductor, como el agua.
  • Al estar sobre o cerca de un material altamente conductor, como una lancha de aluminio o si tenemos de la mano una caña de grafito (eficiente pararrayos). 
  • Al estar situados en terreno elevado en un momento de alta frecuencia de relámpagos.
Por lo tanto, y como norma general, es importante tener en cuenta las siguientes recomendaciones en una situación de tormenta eléctrica:
  • Dejar la actividad (salir del agua o acercase a la orilla si se está en embarcación) y desmontar la caña.
  • Alejarse de las zonas de alto riesgo, y si es posible, buscar refugio en una casa.
  • Es seguro estar dentro de un vehículo con techo metálico. 
  • En caso de no haber casas o lugares completamente cimentados, evitar refugios provisionales en campo abierto como tiendas de campaña, que no ofrecen protección contra un rayo. 
  • Mantenerse alejado de árboles solos o elementos destacados del terreno.
  • Si no hay refugio disponible, trate de encontrar el terreno más bajo posible, valles, grietas, canales de riego vacíos, etc. y siempre la caña desmontada y alejada de nosotros.
Este apartado viene muy bien explicado en este enlace: Con Mosca - Pescando rayos.

Líneas de alta tensión 

La presencia de líneas eléctricas en zonas de pesca (ríos, embalses, etc.) puede exponer al pescador a un riesgo por contacto directo o indirecto por diferentes causas:
  • Contacto directo con la caña. Las cañas de grafito o fibra de carbono son altamente conductoras pero sin embargo, cañas no conductoras como las de bambú o fibra de vidrio pueden actuar igualmente de conductoras al estar mojadas.
  • Contacto con el sedal. Pese a ser de nylon puede ser un conductor efectivo si está mojado. 
  • Aproximación excesiva. La distancia a la que se origina la descarga (arco eléctrico) depende principalmente de la tensión de la línea (cuanta más tensión a mayor distancia se producirá el arco) y de las condiciones atmosférica (días calurosos y húmedos mayor conductividad).

Como medida de protección general conviene tener en cuenta que las distancias máximas de aproximación recomendadas son entre 3 y 5 m. dependiendo de la tensión de la línea. Es lógico además, ser conscientes de donde nos encontramos e intentar detectar por defecto la presencia de líneas eléctricas a nuestro alrededor.

Daños producidos por un choque eléctrico.
  • Fibrilación ventricular movimiento anárquico del corazón
  • Tetanización entendemos el movimiento incontrolado de los músculos
  • Asfixia cuando el paso de la corriente afecta al centro nervioso que regula la función respiratoria 
  • Quemaduras, alteraciones de la piel producidas por el paso de la corriente 
  • Daños en órganos internos 
  • Destrucción de nervios, tejidos y músculos 
  • Coágulos sanguíneos y derrames internos
Debido a la severidad de las consecuencias en caso de presenciar un choque eléctrico hay que tener muy presentes pasos de actuación y no son otros que los conocidos como PAS:
  • Proteger: tanto al accidentado como el que va a socorrer.
  • Avisar: alertar a los servicios de emergencia (hospitales, bomberos, policía, protección civil).
  • Socorrer: una vez que se haya protegido y avisado se procederá a actuar sobre el accidentado, practicándole los primeros auxilios.
Caudales


El mayor peligro se encuentra sobre todo en ríos regulados o en ríos no regulados cuando existen avenidas. Conviene ser consciente del tipo de río y si sospechamos que puede haber variaciones de caudal tomar alguna referencia de altura del agua (ramas de la orilla, piedras, etc.); en el momento que notemos que aumenta de caudal, arrastra restos vegetales o se toma sería conveniente situarse en una zona más segura del río, a parte de que los peces seguramente no estarán por la labor.

Hay que tener especial cuidado al caminar por el río, sobretodo si intentamos cruzar zonas profundas en las que no vemos el fondo ya que en el siguiente paso puede haber una poza y hundirnos. Recordar siempre tener bien ajustado el cinturón del vade para evitar que se llene de agua, lo cual se convertiría en una situación realmente peligrosa. En el caso de ser arrastrado por la corriente es importante no perder la calma, lo cual nos ayudará mucho, y si no conseguimos ayuda de forma inmediata lo ideal es posicionarse boca arriba con los pies por delante en el sentido de la corriente para evitar golpes con piedras o troncos e ir intentando acercarse a la orilla.

Muchos al leer esto, os habréis sentido identificados seguro en alguna de las situaciones, por lo que no viene mal recordar ciertas pautas a seguir. Y como norma básica, lo que ha de prevalecer siempre es el SENTIDO COMÚN, y no por intentar esa captura, incluso ese lance imposible, ponerse en peligro uno mismo y a los que te acompañan.

¡Buena pesca!.

21 comentarios:

  1. Muy buenas!!

    Una entrada genial, me ha gustado muchísimo. Muchas veces cuando estamos embelesados pescando nos olvidamos de estas cosas y hay que tenerlas muy en cuanta.

    Gracias por este aporte compañero!!

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  2. Muy bueno consejos compañero, a veces vamos de machitos y el río nos pone en nuestro sitio.
    Enhorabuena. Saludos.

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  3. muy buen aporte compañero, mayoria de las veces no prestamos atencion a estos detalles y hasta que no pasan no nos damos cuenta del peligro constante que tenemos encima

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  4. Muy buena la entrada, y muy buenos consejos. Graciasss.

    Saludos

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  5. Muy buena entrada, muchos riesgos ni siquiera los había tenido en cuenta nunca. Al leer tu experiencia con la vaca he recordado cuando un jabalí salió zumbando de unos matojos de la orilla ¡menudo susto! Saludos

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  6. Excelente entrada, aspectos muy a tener en cuenta.

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  7. Cuando vamos al rio la verdad que no tenemos nunca en cuenta los riesgos que podemos tener. Esperemos que no nos pase nada y poder disfrutar de la pesca!!

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  8. Me alegra que os haya gustado y espero que sirva para bien, un saludo a todos y gracias por comentar!

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  9. Muy buena entrada y consejos ha tener en cuenta, que siempre nos pasamos a la tolera yo he tenido ya varios sustos y hay que disfrutar sin olvidarnos de ser prudentes. Un saludo.

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  10. Buena entrada compañero!

    Es cierto que nos olvidamos en muchas ocasiones de los peligros que conlleva nuestra actividad y nos dejamos arrastrar por la imprudencia. Y estos riesgos se agraban cuando pescamos en solitario, por lo que no está de más recordarlos para tenerlos en cuenta.

    Al igual que a Jorge, el tema de las vacas me ha recordado a un jabalí con el que tuve un encuentro poco agradable hace ya unos cuantos años. En plena época de cría volvía al atardecer hacia el coche en compañía de mi primo cuando escuché unos fuertes pasos que se dirigían desde los arbustos, a través de una explanada de hiervas altas, en una rápida carrera hacia nuestra posición. No veíamos lo que venía hacia nosotros y la reacción de ambos fué quedarnos completamente quietos. Se detuvo justo delante y emitió un fuerte rugido seguido de varias réplicas más débiles. Al instante comprendí que se trataba de un aviso, agarré a mi primo por el brazo y comenzamos a alejarnos lentamente, sin movimientos bruscos. En respuesta, el jabalí hizo lo mismo en sentido contrario.
    Por lo que pude deducir después, nos habíamos acercado demasiado a una hembra que no hacía otra cosa que proteger a sus crías. No sé si fué la forma más correcta de actuar, pero fué lo que dictó el instinto, y deduzco que si lo fué ya que por suerte todo se quedó en un susto.

    Con permiso voy a añadir otro factor animal a tener en cuenta, las vívoras, ya que es habitual encontrarlas en muchos ríos, al menos en los que frecuento. Sobre este tema hay un post abierto en Conmosca en el que se facilitan enlaces con indicaciones de prevención y de actuación en caso de mordedura.
    http://www.conmosca.com/modules.php?mop=modload&name=Splatt_Forums&file=viewtopic&topic=14699&forum=10

    Disculpad por la chapa que he dado con mis historietas, pero creo que pueden ser de utilidad. Que ya me voy pareciendo a los ancianos con sus batallitas ;)

    ¡Un saludo!

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    1. Gracias Barbos del Zierzo, no es ninguna chapa! Pues voy a aprovechar para actualizar la entrada a cuenta de tu información, del enlace que me comentas y con otra situación que se me acaba de venir a la cabeza.

      Un saludo!!

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    2. Me alegra que te haya venido bien para ampliar la entrada, cuanta más información mejor.
      También he visto que has incluido el tema de las avispas y me parece estupendo, ya que es más que frecuente el contacto con ellas, y a veces casi inevitable invadir su territorio.
      Y para reafirmar lo dicho y aprobechando este tema, voy a contar otra historieta :).

      Este verano me tocó pasar varias veces pegado un avispero, este se encuentra en el borde de un sendero, dentro de un agujero en el suelo y debajo de las ramas de un arbusto, que obligan a agacharte para poder pasar, viendome "obligado" a invadir el trerritorio del avispero, pisando a menos de un metro de ellas. En todas las ocsaiones he pasado tranquilamente procurando pisar lo mas alejado posible y sin movimientos rápidos o bruscos. En resumen, sin molestarlas.
      En general creo que casi todas las malas situaciones que se puedan dar con animales pueden prevenirse mostrando que no supones una amenaza.
      De todas formas, siempre es mejor dar un rodeo, si es posible, para evitarlas. Y si no se está seguro de cómo evitar el riesgo, desistir en el empeño, porque las consecuencias pueden ser bastante peligrosas. Pero eso ya lo dicta el sentido común o el instinto de cada uno.

      Por cierto Mario, puedes llamarme David.
      ¡Un saludo!

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    3. Jeje gracias David. Pues así es, basta con mostrar que no supones una amenaza e intentar molestar lo menos posible, pero no se como se lo montan las jodías para poner los nido en las zonas de paso... (yo tengo bastante aprensión a las avispas concretamente. Ellas a lo suyo y yo a lo mío jaja).

      Seguro que sigue saliendo alguna cosilla más y crece el post.

      ¡Un saludo David!

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    4. Exacto Mario, cada cual a lo suyo y así no hay problemas.
      ¡Saludos!

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  11. Mario, te olvidaste del factor más peligroso...para mí es la bronca de la parienta al llegar tarde a casa..jejjejejejeee..ahora en serio excelente entrada con muy buenos consejos..

    Un saludo.

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    1. Para eso si que no hay medidas preventivas jajaja

      Gracias y un saludo!

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  12. Desde niños, con algún pescador muerto en mis ríos (gargantas de montaña), por pescar solo, aprendimos que pescar truchas era objetivamente peligroso sobre todo por las caídas, los ahogamientos o las tormentas. Antes que a pescar me enseñaron unas mínimas normas de supervivencia: nunca saltar de piedra a piedra, no cruzar por encima de cascadas, buscar refugio seguro se había tormenta y nunca bajo un árbol (ver tres muertos, dos de ellos niños gitanos, me enseñó bastante sobre ese peligro), vadear muy lentamente y con un palo como ayuda y, sobre todo, al principio, pescar acompañado. Todo esto nos puede parecer muy obvio pero no lo es cuando se pesca en gargantas de canchos de granito pulido con pozas muy hondas y cascadas sin cuento. Que el padre de un amigo mío, cuando teníamos diez años, se matase en esa garganta fue la más terrible y dura de las lecciones.
    Claro que cometí a veces alguna locura, alguna imprudencia cuando era más joven, pero los ríos son muy peligrosos. Eso nunca hay que olvidarlo. Hay que prevenir siempre, porque algunas acciones o sus consecuencias, a veces, no se pueden curar.

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    1. Es duro tener que aprender lecciones de esa manera... y si te pilla de cerca pues más aun.

      Gracias por comentar GASTROPITECUS GLOTÓN, un saludo y buena pesca.

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  13. Muy bueno el articulo!!!!!!!!!
    pero tiene un pero!!!!Se te ha olvidado en el apartado de caidas,una de las zonas que mas suele sufrir.
    NUESTRO CULO!!!!!!!!!!!!!!!!!

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