domingo, 1 de julio de 2018

Regreso al Órbigo


Nueva jornada de pesca en la que decidimos acercarnos hasta las orillas del río Órbigo una vez estabilizados los altos caudales de mayo y principios de junio.

El día iba a ser bastante caluroso así que madrugamos bastante para poder pillar las primeras horas de actividad. Llegamos al río y ya se podían presenciar alguna cebada dispersa, Jesús montó las dos cañas de ninfa y seca y yo me decanté por pescar a streamer en estos primeros instantes.

Conseguí mover alguna trucha, una de ellas bastante buena que persiguió el streamer casi hasta mi orilla pero ninguna terminaba de tomarlo. Me recordó mucho a una jornada en este río del año pasado en la que seguían y seguían el señuelo sin llegar a morderlo nunca. Mientras tanto Jesús lanzaba sus moscas a varias truchas que se cebaban en una curva profunda. Consiguió que dos de ellas se interesaran por la hormiga, una la falló y la otra le rompió en hilo en la clavada.


La cosa se ponía difícil, decidí entonces probar con la ninfa en las zonas donde estas truchas andaban cebando. Así es como conseguí la primera captura del día. Poco después Jesús hacia lo propio obteniendo varias capturas más. Todo truchas de 19-21 cm.



Seguimos río arriba pescando las buenas corrientes que ofrecía el río, los 7,50 m3 se antojaban perfectos para pescar a ninfa. Muchos ataques en casi cualquier vena que tuvieras por delante, mucha trucha pequeña revolcada y alguna maja que salía de vez en cuando. 




Empezó a aparecer algo de mosca en estos últimos momentos de la mañana, parecía algún tipo de Ecdyonurus y Rhithrogena. Una mañana muy entretenida llegando la hora de comer casi sin darnos cuenta y con el calor golpeando ya bastante fuerte.

Siphlonurus hispanicus. Por primera vez nos hemos encontrado con individuos de esta especie, posiblemente sea el segundo efemeróptero más grande de la Península después de la E. danica. Se observaban muchos restos de exuvias en la orillas y algunos individuos atrapados en la gran cantidad de telas de araña que había entre la vegetación. Pude identificarlo gracias a esta publicación de Con Mosca.


También cabe destacar la gran presencia de ninfas de heptagénidos (Ecdyonurus y Rhithrogena), había zonas en las que eran realmente abundantes.
Por la tarde la cosa no tuvo absolutamente nada que ver, la actividad desapareció por completo y se hacía bastante complicado pescar con un calor tan aplastante, fácilmente se sobrepasarían los 35ºC en esas horas. Decidimos merendar algo y ponernos en marcha de vuelta a casa con la satisfacción de, por lo menos, haber podido tener unas cuantas capturas por la mañana.

4 comentarios:

  1. Buen relato! Ciertamente con estos calores las horas centrales son ya muy duras (y poco productivas)... toca aprovechar bien las mañanas y el sereno... jornada partida ��

    Un saludo!
    David

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    1. Así es David, lo malo que al sereno no siempre nos podemos quedar, hay que aprovechar bien el tiempo jejej

      Saludos!

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  2. Muy buena jornada. Las truchas muy bonitas y el río ni te cuento, ya podríamos tener aquí en Euskadi ríos de ese calibre.Un saludo Mario!

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  3. Buena jornada si señor, yo el viernes estuve en el curueño en Tolibia y muy bien. Poco a poco los ríos van estando pescables. Saludos!

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