lunes, 22 de julio de 2019

Truchas perezosas


Jornada del fin de semana pasado, algo corta debido al aviso de fuertes tormentas en la zona. Desde el principio el día estuvo nublado y así es como comencé a pescar el tramo pensado con más de 4 horas por delante antes de que llegarán las lluvias anunciadas en la previsión.

En estos primeros momentos dediqué un rato a observar las escasas cebadas que se producían en la tabla. Pequeños imagos de bétidos sobrevolaban la lámina y otros emergían de vez en cuando, parecía ser que las cebadas atendían tanto a emergentes como a agotados, pero como digo en muy poca cantidad.


Posible imago macho de Alainites muticus.
Puse una pequeña efémera oliva oscura en CDC que me sirvió para conseguir la primera captura del día y la única en estas difíciles aguas tan lentas y cristalinas. El río comenzaba a ponerse más rápido y opté por utilizar el montaje de Ecdyonurus que tenía preparado para este tipo de aguas. La verdad es que no me dio demasiado buen resultado, a parte de que las truchas estaban muy perezosas y la aparición estaba siendo muy escasa. Varias subidas que no pude materializar y una única captura me hicieron pensar en poner algo más atractivo. 



Até entonces un tricóptero de ciervo de cuerpo verde claro y que realmente dio mejor resultado. Pescando al agua sí que recibí bastantes subidas, muchas de truchas tan pequeñas que era muy difícil clavarlas y otras muchas rechazaban, de hecho saque una robada por el lomo. Cuando lanzaba sobre las escasas cebadas que pude detectar era bien distinto, en esos casos las truchas comían bien, esa rápida subida era de esperar y la clavada mucho más sencilla.




Las ninfas de Ecdyonurus eran muy abundantes.
Así fui recorriendo el tramo intentando colocar la mosca en las zonas más querenciosas, a ratos muy entretenido y ratos sin signos de presencia de nuestras amigas; mientras, la tormenta se iba acercando. La inestabilidad se sentía en el ambiente y el aire comenzaba a coger velocidad con ya muy pocas capturas en el último rato. 

Las truchas estuvieron en general muy apáticas durante todo el día, quizá porque se barruntaban esas tormentas de la tarde que al final llegaron, además la presencia de insectos fue prácticamente inexistente. Buscaremos un día más tranquilo para volver a intentar pescar las preciosas aguas de este río.

6 comentarios:

  1. Pues no estuvo tan mal creo yo y mojaste las moscas mientras te entretenias en la naturaleza.Ayer estuve en Villafeliz y la verdad que iba por ratos o todo o nada y vi menos mosca mucha menos que el pasado en estas fechas...los rios ya empiezan a bajar de caudal salvo los regulados como el carrion etc.saludos

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    1. Muy poca mosca, por no decir nada. Sí que saqué algunas pero se me antoja escaso para lo que es este río, como bien dices disfrutar en la naturaleza lo compensa todo.

      Saludos!

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  2. Pues aún menos mal, porque hay veces que las cosas se tuercen de verdad, cuando no hay presencia de comida.
    Sin duda jugaste bien las cartas.
    Enhorabuena y un saludo.

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    1. Pues sí, la actividad de las truchas se ve muy afectada por la presencia de insectos, aún así tuve suerte y logré engañar a unas pocas,

      Un saludo Josiño!

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  3. Bueno, bueno... y eso que estaban perezosas! bonitas truchas Mario

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    1. Así es Antonio, estamos mal acostumbrados y a poco que bajen las capturas uno ya no se viene contento del todo jejeje

      Saludos!

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